lunes, 23 de mayo de 2016

La soledad.

Tantos amores pasaron.. Tantas relaciones fugaces, tantos caprichos tontos, tantas obsesiones, para al final darme cuenta que la única persona que siempre me será fiel ante todo, seré yo misma, que nadie moverá montañas por mi si no lo hago yo sola, que nadie me bajará la Luna si no subo yo a por ella. Hoy te pido que ames esa soledad de la que tanto escapas, esa de la que se ríen pero que todos han sufrido alguna vez. Ámala, quiérela! Es la única que, aunque se vaya, nos habrá enseñado a valorarnos por encima de nadie. Porque si amas tu soledad, sabrás con quien vale la pena dejarla ir. Porque al fin y al cabo, la soledad nos enseña quien somos, que queremos y a donde vamos.

La belleza.

¿Que qué es la belleza? Bueno.. No quiero definirla como si esto se tratase de un diccionario, porque para la mayoría este término se considera superficial, algo que hace referencia a lo fisico, o simplemente a una palabra cualquiera, pero para mi, es algo mucho más grande que eso, mucho más profundo y significativo, algo muy valioso que debemos apreciar y que muchas personas no sabemos, hasta que es demasiado tarde. Porque para mi, la verdadera belleza se esconde en aquellas pequeñas cosas que hacen de la vida algo más fácil, más colorido. La belleza reside en ver a tu madre reir a carcajadas, en ver con tus propios ojos ese paisaje que tanto deseabas ver, reír con alguien y a mitad de las risas, parar y darte cuenta de lo mucho que aprecias a esa persona, los paseos al atardecer con tu abuela, las miradas que acaban en sonrisas, conseguir tus metas, llorar de alegría por algo, conseguir con sudor y lágrimas aquello que tanto anhelabas, escuchar a tu padre decir lo orgulloso que está de ti, conseguir la camiseta de tu jugador favorito, escuchar el sonido del artista al que admiras, sentir con lágrimas las victorias y derrotas. Son momentos que, cuando pasa el tiempo, echamos de menos y desearíamos revivir, que nos sacan sonrisas al venirnos a la mente. Hacer lo que te gusta con pasión y sin miedos, porque quieres y porque te sientes bien. La belleza está en que un pintor vea por primera vez al completo, el cuadro en el que llevaba meses o quizás años trabajando, y por qué no, verlo colgado en esa exposición en la que el paseaba hace unos días viendo cuadros tan bellos de sus ídolos y que ahora, el esté entre esos ídolos, y saber que miles de personas verán ese cuadro en el que reside la belleza de una persona que nunca se rindió. El orgullo de una madre al ver a su hijo ganar el partido decisivo, ese partido por el que había llegado muchas noches tarde y cansado a casa por esos entrenos tan intensos , y darse cuenta de que había valido la pena comprarle sus tacos favoritos y quedarse tantas noches en vela preocupada, sólo por ver esa sonrisa. La satisfacción de un escritor al subir al escenario a recoger el premio por ese maravilloso libro en el que había trabajado tardes y noches sin dormir, y esos espóntaneos momentos de inspiración. La honra de un médico al salvar una vida y la de un policía al hacer justicia por la pérdida de otra. Se equivocan pensando que la belleza está en el perfecto teclado de un móvil, en comprar algo caro o en lo bonita que es una camiseta. La belleza es todo aquello que nos hace sentir esas sensaciones tan perfectas y reconfortantes que sólo en momentos determinados podemos sentir y que nos hace mucho más privilegiados que cualquier cosa cara o física del mundo.

lunes, 9 de mayo de 2016

EMPIEZO A SER FUERTE, JODIDAMENTE INDESTRUCTIBLE.

Lo superaré como he superado todo. ¿Ves a esta chica de aquí? Se formó a base de un palo tras otro y me alegro, sí, raro pero no me arrepiento, no volvería atrás. Por que se fueron personas imprescindibles para mi, de un segundo a otro, si posibilidad de recuperarlas y aquí sigo. Y no lo he superado gracias a nadie, por lo tanto creo que queda claro que no debo explicarle a nadie lo cabrona que soy, por que gracias a eso, hoy sigo de pie, por que gracias a eso hoy soy jodidamente indestructible.

Y SI LA MALDAD ES MI ESCUDO.

Y si por casualidad te dicen que soy buena, por favor no les creas. Si por algún motivo alguien decide hablar bien de mi, no hagas caso. El corazón lo encerré hace mucho para no volver a usarlo y sinceramente, creo que es la mejor decisión que he tomado. Ahora la frialdad recorre cada centímetro de mi, no porque yo quise, sino por que el caprichoso destino lo quiso asi. Ahora no tengo miedo de lo que puedan hacerme, si no de lo que yo pueda hacer al mas inocente. No te miento, intenté querer pero me resultó imposible a mi corazón convencer. No quiso confiar y no le culpo, se cansó de no recibir y dar, se cansó de llorar. Hice mucho mal lo sé, pero no me culpen, yo les conté de la maldad que recorre mi piel.

jueves, 5 de mayo de 2016

Un día "no normal".

Un dia normal: te levantas, tomás tu café, piensas que te espera ese día, qué tienes planeado y cómo te las arreglarás para llegar a la cama antes de que caigas rendida en plena calle. Pero.. ese día, ese día me quedé mirando a mi desayuno como si me hablase, viví una angustia que no sabía cómo explicar, ni cómo era ni por qué la sentía, no pensé que venía después, no tuve en cuenta que pasaría, ni por asomo tuve en cuenta que ese día mi vida iba a cambiar por completo, ese día le perdí. Aquel mensaje, aquel momento, aquella comida que me atravesó la garganta por la sequedad que apareció de repente, aquel llanto que rompió desde lo más profundo de mi alma, en un segundo cambió todo, se fue y sabía que por mucho que llorase jamás volvería, a pesar de eso no podía parar las lágrimas, era mi único consuelo.. Nada tenía sentido, cómo en un segundo el mundo giró para que la parte oscura me cubriese a mi de los pies a la cabeza. Empezó el cambio, esos días todo giraría entorno a él, y eso era lo que mas dolía. Cada vez que cerraba los ojos, me invadía su sonrisa, los abría y pensaba "¿Volveré a verla?". Pensar que jamás volvería a comerle a besos, que jamás volvería a encotrármelo para que me animase cuando tenia un examen, que jamás volvería a pellizcarme para reírse de cómo gritaba, jamás volvería a escuchar su voz... jamás. No sabía si podía aguantarlo, lo único que sabía era que ese día, era un día "no normal".